Detrás del objetivo
¿Cómo nació NEPH?
Mucho antes de tener un nombre, NEPH ya estaba empezando.
De pequeña siempre estaba creando: manualidades, ideas y cualquier cosa que pudiera convertir en algo propio. Un día, mi tío cogió una cámara y empezó a enseñarme. Mirar por aquel objetivo abrió un mundo nuevo. Podía guardar una escena tal y como yo la veía, fijarme en detalles que antes pasaban desapercibidos y contar algo sin necesidad de explicarlo.
Después llegó el vídeo. Mi primer Instagram era de Zumba y necesitaba grabar, editar y buscar maneras distintas de enseñar lo que hacía. Cada nueva idea me llevaba a aprender otra cosa.
Con el tiempo entendí que quería construir algo más grande alrededor de esa forma de crear. Empecé a descubrir herramientas, a diseñar y a pasar horas delante del ordenador probando hasta conseguir que una idea se pareciera a lo que tenía en la cabeza.
Así nació NEPH cuando yo tenía 16 años.
El nombre también guarda parte de esa historia: NE viene de Nerea, PH de fotografía y la H de Hidalgo. El símbolo representa un objetivo y un ojo, porque todo comenzó aprendiendo a mirar el mundo a través de una cámara.
NEPH es el lugar que creé para no ponerle un límite a todo lo que imagino.